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¡Que tal! Mi nombre es Marlon De Sousa. Hace unos años, estando de viaje empecé a sentirme mal. Al llegar a Panamá, me fuí sintiendo peor. Me hice unos exámenes y resultó que tenía una hepatitis. Estando hospitalizado, tuve una reacción severa irreversible. Me diagnosticaron Hepatitis C fulminante que solo sucede uno en un millón. El sistema inmunológico para atacar el virus estaba destruyendo mi hígado. Sólo me daban una semana de vida.
Rápidamente, mi familia decide enviarme en un avión ambulancia a los Estados Unidos donde estuve en una lista de espera para trasplante de hígado. Los primero órganos que aparecieron no eran compatibles conmigo. Estaba en coma, con los riñones paralizados y con escasas una o dos horas de vida, aparece el tercer órgano que, gracias a Dios, era compatible. Luego de 18 horas de operación se me trasplantó con éxito el hígado.
Tengo ahora la oportunidad de una vida normal. Ver crecer a mis hijos, disfrutar de la familia, seguir trabajando normalmente y poder llevar una vida más placentera y a gusto. Sin ese regalo de vida no estaría aquí contando mi historia.
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